domingo, 1 de noviembre de 2009

La mecánica humana tras la crónica de una muerte anunciada.

Conozco de primera mano millones de historias trágicas. Millones de desgracias que me rodean diariamente. Espeluznantes relatos vividos en primera persona. Tristes despedidas y amargos finales.
A uno le corroe el alma ver como sus seres queridos son los protagonistas de estos momentos.
Pero a mi no.

Sin embargo, ayer, una de estas historias hizo añicos mi ser. La historia de alguien a quien ni siquiera conozco y cuyo final no fue más lúgubre que el de los que ya conocía. Ayer sentí tristeza, algo que siempre había confundido con la frustración y el dolor. Ayer hice algo que no hacía desde hace tres años.



Ayer lloré. Lloré por una desconocida.

7 personitas escribieron:

Víctor dijo...

precioso.


pásate por mi blog, que te he dejado un regalo. Y ya hablaremos de lo de esta entrada, que me ha dejado intrigado!

Víctor dijo...

Batracio egoísta, dice el muy gilipollas AAJAJAJAJA

Mi regalo estaba en la entrada anterior, lo que pasa es que tardas años en pasarte a mirarlo. Lee esto:

http://enamorandomedemarco.blogspot.com/2009/11/hoy-2x1-de-honor.html

Dinsmoor dijo...

:O eso no se vale... cuenta algo más hombre del faro! :D

Dinsmoor dijo...

Claro, ya lo decía un tal Luis Buñuel
"El misterio es el elemento clave de toda obra de arte".
Si el "poema" es mío y la entrada anterior también. Pregunta: qué son las gafas evasivas? a mi me suenan a las gafas que tienen ojos pintados para que uno duerma "disimuladamente" a lo Homero Simpson... Si no lo son, mis disculpas.

Víctor dijo...

actualiza ya, tío perro!

Víctor dijo...

que actualices, joder ¬¬

Víctor dijo...

que actualices, joder ¬¬