... y se deshizo en millones de pedazos. De su alma sólo quedaba aquélla parte que realmente le pertenecía. Pero nadie supo dónde encontrarla. Y así, sumergida en el caos de su propia creación, en el pozo sin retorno que había construido con total dedicación, resurgió de nuevo con una esperanza infundada, sin motivación alguna. Pues ese es su destino: resurgir de sus restos con la convicción de ver un nuevo mañana, para después volver a caer en el mismo yerro.
Y eso le gustaba.
Tal vez fuera lo que deseaba. Tal vez anhelara ver como, lentamente, su piel se desgarraba ante cada desliz, su lengua se bifurcaba un poco más a cada palabra y su pelo se volvía lacio y mustio.
Tal vez jamás se dio cuenta de ello. Y tal vez sea incapaz, pues es imposible analizar la vida de uno cuando éste ya está muerto.
Qué bello es vivir sin tener que eternizar una farsa.
martes, 15 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
3 personitas escribieron:
... Sabias palabras se pueden leer en el Volumen 1 de la mecánica humana ...
... Algunas me dan mucho que pensar ...
... Madre mia ...
... En cuestion de momentos te llegado a odiar al leerlo ...
Eso significa que lo que escribo puede inspirar sentimientos...
Me gusta.
La verdad es que inspira sentimientos, sí. En mí, inspira el de comprensión. Me gusta ése: te hace sentir en paz, es una especie de calma interior.
Todo sigue su rumbo natural, supongo. La mecánica humana no es más que eso: un rito tras otro, una farsa que supera a la anterior.
Publicar un comentario