jueves, 13 de agosto de 2009

¿Cómo saber dónde empieza el principio?

En la vida, antes o después, siempre llega ese momento tan anhelado por todos nosotros, el fin de la ilusión y el comienzo de nuestra auténtica vida. Ese momento en el que vivimos aferrados a la esperanza de saber escoger, de creer hacerlo bien, de saber llevarlo. Ese momento en el que nuestros planes comienzan a tomar forma, a definirse como el sendero con el que siempre habíamos soñado. Terminas tus estudios, tienes claro qué carrera quieres comenzar, obtienes tu primer trabajo, te circuncidas...

Tu vida se viste de glamouroso carmesí y de amarillo cadmio. No necesitas más.

Pletóricos por la HD de nuestras vidas, ignoramos por completo las señales que nos indican que algo no va bien. Que algo falla. Que algo está a punto de hacer que te salten los puntos.

Es entonces cuando, en un sólo día, tu vida se desmorona, toda tu ilusión se derrumba ante tu impotente incredulidad. Decides que eso que estudias realmente no mola nada, que trabajar es mu duro, pero necesario, y que el postoperatorio de la circuncisión es muy chungo.

Nada sale como esperabas.
Todo falla.
La llama de tus sueños se apaga.

Y es en ESE MOMENTO cuando tu vida deja de vestirse de carmesí y de cadmio, para volverse de bermellón y esmeralda. Tu alma se angustia y se agita, inconsciente de que lo que realmente está asediando sus muros es... euforia.


2 personitas escribieron:

Víctor dijo...

Como vuelvas a irte sin avisar antes, te colgaré de los pulgares. Así que ve con cuidado, pequeño.

Es un buen texto, pero lo importante es intentar tener presentes, en todo momento, las cosas que nos hacen sentir bien en nuestra vida.

Si no, sería demasiado fácil sentirse mal y deprimirse, ¿no?

Víctor dijo...

Buena respuesta a mi pregunta retórica. Para ser innecesaria, no deja de ser muy ingeniosa. No esperaba menos de ti.

Nos vemos mañana, ¿no? Ah, y actualiza este blog YA!